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octubre 16, 2011

Músico/Sin Techo


I said, "Farewell honey, I'll see you on Judgement Day
Ah, yeah, oh, yes, I slowly walked away
I said, "Farewell, farewell, I'll see you on the Judgement Day

Músico/Sin Techo


La casa de N estaba inquietantemente abarrotada.

Como la madriguera de una rata, una rata melómana, donde una colección de 200 discos de vinil era su epicentro. La gente le decía loco pero, para hacerle justicia, he de decir que aquellas ideas carecían de fundamento. Sólo porque evitaba la interacción humana y gustaba escuchar disco de Son House a las 2 de la madrugada los pueblerinos sentían el derecho de señalarle por la calle. Un bohemio en París. Un loco en el pequeño poblado de Cerro Azul.

Fue en los 70´s cuando algo pasó en su cabeza, esquizofrenia decían. Pero desde que lo conocí, a la temprana edad de 8 años, nunca me produjo temor... sino mas bien admiración. Pasaba la mitad de las vacaciones de verano siguiéndolo por las callejuelas del centro y la otra mitad husmeando entre sus discos, libros, escritos y basura.

En una mañana de 1990 las autoridades informan que una fuerte tormenta embestirá al poblado. N escucha el aviso de alarma por radio. A las 11 am sale en busca de algunas veladoras y suministros. En un hecho extraordinario avisa a uno que otro despistado sobre la tormenta que se avecina. 

Dicho temporal sigue siendo recordado como uno de los peores. N no regresó de hacer sus compras y nunca encontraron su cuerpo.

Un año después de su desaparición, curanderos/chamanes convencen a mi desconsolada abuela que la mejor manera de darle paz al espíritu de N era quemando todas sus pertenencias.

Yo no volví a pisar el pueblo. Me negué a aceptar su muerte y aun le busco en el rostro de cada indigente o músico con el que me topo por la vida. Tengo la seguridad de que esta vivo. Pensar lo contrario no tiene la mínima utilidad.


febrero 11, 2011

Ventisca al son del ragtime


Ventisca al son del ragtime*

Esa noche el Bar Korova estaba solo. Algo raro en febrero...común en enero, mayo, y agosto... pero raro en febrero. Los vientos arremetían a una velocidad superior a los 50 kilómetros por hora, o algo así. Ricardo veía a la "nena" del pronostico del tiempo decir su letanía usando ropa diminuta, mientras que yo tomaba café sentada en la barra (sacrilegio). 

-Cuando tengo frío pienso en Iggy Pop sin camisa (osease en su estado natural), lo imagino frenético cantando Lust for life. Me basta imaginarlo para que clima como este no estropee mis planes- dije a Ricardo, a lo que el contestó sin dejar de mirar el televisor -A mi me pasa lo mismo cuando veo a las nenas del clima. Las de Milenio Tv rockean-

Ni hablar. Doy otro sorbo a mi café y yo solita me entretengo recordando diálogos de películas/libros.

"— No serás joven siempre, Mark. El mundo está cambiando, la música está cambiando, hasta las drogas están cambiando. No puedes quedarte aquí todo el día soñando con la heroína y con Ziggy Pop.
— Es Iggy Pop.
— Lo que sea. De todas formas él está muerto.
— No lo está. Tommy lo vio en una gira el año pasado.
— La cuestión es que tienes que encontrar algo nuevo."

Sonrío. Ese dialogo no será lo mismo el día que Iggy Pop muera.

Cuatro almas más pisan el bar. Bastante conversadores pese a no ser clientes habituales. Incluso uno se anima a encender el viejo teclado Casio. La única melodía que sabe es The Entertainer, la toca como seis veces y me enteró que el autor se llama Scott Joplin. Scott Pilgrim + Janis Joplin, ya esta, no se me va a olvidar.

Me voy temprano. Hay que saber cuando irse, dicen por ahí... yo no entiendo mucho de eso, a mi me va más todo lo contrario, pero quería irme a la cama con el ragtime* sonando en mi cabeza. Vaya sueños locos que se tienen.