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agosto 16, 2010

Botella al mar


Un hombre lleva a su hijo por primera vez a la playa. Con toda calma le explica que la arena difiere de una costa a otra. En algunos lugares la arena se hunde calidad entre los dedos , mientras que en otros parece que caminas sobre un brillante terciopelo. Ambos, padre e hijo pasan una tarde estupenda. El padre, tararea canciones de su juventud al mismo tiempo que toma fotografías. El niño, construye enormes murallas para escenificar batallas épicas entre sus soldados miniatura. La marea comienza a subir, y en el ir y venir de las olas uno de los soldados desaparece sin dejar rastro. El hombre con toda calma explica al niño que el mar no quita por capricho. Es mejor pensar que todo lo que se pierde siempre llega a manos de alguien que lo necesita. El niño se pregunta en silencio que pasaría si él mismo se tirara al mar ¿a dónde llegaría?. Esa pregunta perduraría en él toda la vida. Por lo pronto, padre e hijo vuelven a casa a salvo. Con numerosas fotografías. Tras solo una baja.



diciembre 10, 2009

Donde nada pasa hay una pista de aterrizaje para el desastre (Parte 9)


Esa tarde de invierno era calurosa. La gente corría atareada, sudando a causa de su vestimenta ahora inapropiada. Sin embargo no había tiempo de parar. Los niños salían del colegio gritando y hambrientos de destrucción, los hombres buscaban refugio en la casa de sus amantes, mientras algunas mujeres abarrotaban los supermercados para comprar toda la comida baja en grasas posible. Yo, simplemente caminaba.

Perdí mi empleo a principios de Julio y ya había pasado por todas aquellas etapas bien conocidas: depresión, negación, ira, etc. Justo entonces atravesaba la famosa etapa de "camina por las calles sin rumbo fijo". Al ser una observadora de la exitosa vida de los demás, con sus autos, ropas con etiquetas caras y perros caniches, poco a poco comencé a notar que me había salido por completo de la carretera del mundo y que ningún Jack Kerouac podría hacerme cambiar.

A pesar de eso sonreía con superioridad al ver a las personas atoradas en los embotellamientos de tráfico. Cuando vendí mi auto para pagar las tarjetas de crédito pasaba por mi etapa de ira, así que por la noche me escabullí a casa de la mujer de pelo rojo que me lo compró y golpeé los faros traseros con el palo de una escoba. Después de eso no volví a desear tener uno porque concluí que los autos sacan lo peor de las personas.

Visitaba el café Hera un par de veces a la semana para llenarme de su olor a cigarrillo (dulce recuerdo a papá) y también para saborear la súper barata sopa de pollo con tallarines que sabía aun mejor condimentada con veinticuatro horas de estomago vacío. Esa tarde entré sin mirar a nadie, solo tomé un menú para hacerme la interesante ante la mesera antes de pedir mi sopa. Pensé en la vida que me perdía y en como se perdían los que decían tener una; en aquellas personas que se aprenden citas para sonar intelectuales y en aquellos que se escudan tras la frase "Lo vi en Discovery Channel". Recordé a un par de amistades que no sabía si habían dejado de hablarme por no haberles regalado algo en sus cumpleaños o por no tener saldo.

Dejaron la sopa en la mesa y contemplé el oleaje dentro del plato. Cada misterioso ingrediente estaba ahí, las zanahoria pálida, la papa que no sabía a papa, los tres diminutos trozos de pollo flotando, y a pesar del confort que otorga un platillo que siempre sabe igual, por primera vez en mucho tiempo sentí miedo. Y palidecí. Probablemente nunca tendré un bello perro caniche, pensé, supongo que necesitan ir a la peluquería seguido. Después de un rato mire mi reloj, la manecilla se había detenido. Era todo. Me quedé ahí viendo los tallarines enfriarse, sentada en el café Hera una tarde calurosa de invierno, acompañada únicamente por par de bolsillos vacíos. Fue cuando ví a Nora.

octubre 23, 2008

paréntesis

( Ruzena - continuación -

Como el ciclo de lavado iba a la mitad, a Ruzena no le quedo más que buscar aquellas viejas cajas sin desempacar de su closet. Por mucho que les temiera (años de temerles en realidad) no podía darle aventón a Nora con la fea y vieja bata que llevaba.
Sacó unos jeans extremadamente holgados y una playera negra, al viejo estilo grunge que jamás uso. No había tiempo de vanidad con Nora esperando en la sala.

Por un segundo creyo sentir algo en el bolsillo izquierdo, revisó y estaba vacío. Solo por no dejar revisó el derecho... y ahí si estaba. La nota imaginaria era real: "....."

)

Tengo problemas con este texto, porque no sé que poner en la nota... Sugerencias please, imaginen que es un
Cadáver exquisito.

agosto 01, 2007

Donde nada pasa hay una pista de aterrizaje para el desastre (Parte 8)

Como el ciclo de lavado iba a la mitad, a Ruzena no le quedo más que buscar aquellas viejas cajas sin desempacar de su closet. Por mucho que les temiera (años de temerles en realidad) no podía darle aventón a Nora con la fea bata que llevaba.
Sacó unos jeans extremadamente holgados y una playera negra, al viejo estilo grunge que jamás uso. Con Nora esperando en la sala, no había tiempo para la vanidad.

Por un segundo creyo sentir algo en el bolsillo izquierdo, revisó y estaba vacío. Solo por no dejar, revisó el derecho... y ahí si estaba. La nota imaginaria era real.


" No te veo enfocada, no detecto las cláusulas en tus párpados,
hasta parece que tu cuerpo se disfraza de cotidiana dulzura,
¿pero sabes que?... no le creo al mundo tanta suerte.

No le creo al desierto su desconsuelo, ni al mar ese insólito deseo.
Son tus aliados. Actos naturales de infinita malicia.

Dulce malicia. justificada.

Y pensar que tu cuerpo era tan bello... tan lejano y bello"

marzo 25, 2006

Donde nada pasa hay una pista de aterrizaje para el desastre (Parte 7)

Después de vestirse rápidamente, Ruzena abrió la puerta sin idea alguna de quien podría estar tocando.

-Hola… ¿te puedo ayudar en algo?...- Ruzena miro inquisitivamente a la chica que tocaba la puerta-… tu eres… No me digas, se quien eres-
- No, no sabes quien soy, solo me has visto un par de veces y no es lo mismo-
-Bueno, si te he visto…. ¿No eres la chica del estanquillo?-
-Si, como sea… te traje tu estupido Blesk-
-¿El Blesk? No entiendo, jamás he solicitado el servicio a domicilio-
-Pues jamás lo has solicitado porque no lo tenemos, es cortesía del Sr. Olivares, como no has ido por el en dos días me envió a espiar a tu casa con el pretexto de traerte el Blesk-
-Vaya, eres discreta…-
-Es la verdad, toma tu Blesk que tengo una vida que atender-

Ruzena vio el cuerpo delgado y pálido de la chica, una cicatriz le atravesaba el brazo y sus uñas estaban mal pintadas…en ese momento Ruzena deseo ser otro tipo de mujer, mas que otro tipo de mujer, deseo ser más joven, como ella. Tener a donde ir después de pasar el día lavando la ropa, dejar de quejarse por todos sus errores, minimizarlos, olvidarlos.

-Oye espera, te voy a dar una propina-
-No te preocupes, déjalo así-
-Bueno, al menos dime como te llamas-
-Nora-
-Que hermoso ¿Sabes que se significa?
-Mmm…No tengo idea, suena como a algo frutal… de todas formas no creo que importe tanto-
-Claro que importa, los nombres son como estigmas que nos mantienen marcados de por vida-
-¡Eso suena horrible!-
-Eso decía mi madre que también se llamaba Ruzena-
-Entonces tu madre te estigmatizo con su propio estigma-
-Tienes razón, son tonterías-

Ambas guardaron silencio, Nora porque ya no le parecía tan mala la idea de la propina y Ruzena por miedo a decir algo que la ahuyentara.

-¿Para donde vas? Porque yo voy de salida y te puedo llevar- mintió Ruzena finalmente
-Voy para el centro, a un café-
-¿Vas al café Hera?
-Si… ahí trabaja mi hermano y mi "Cerati"…- Nora bajo un poco la mirada, ni siquiera estaba tan conciente de lo que salía de sus labios.
-¿Tu "Cerati"? ¿Que es eso?-
-Nada, nada- rió sosamente- así le digo al chico que trabaja ahí… digamos que en todo el mundo no hay quien me ignore más encantadoramente… ja, soy una idiota.
-¿Estas enamorada de él?
-No, pero si el me lo permitiera, seguramente lo haría-

marzo 02, 2006

Donde nada pasa hay una pista de aterrizaje para el desastre (Parte 6)

-He dejado de pensar en ti…ja, que gran mentira; bueno, por lo menos deje de hacer hasta este momento-

Es tarde, demasiado tarde. Me he sentido culpable por pasar el día en casa, comiendo pan tostado y sin prenda alguna encima. Desnuda para no marcar mi piel con las diminutas costuras de la ropa, desnuda porque metí toda mi ropa a la lavadora, y por ultimo, desnuda porque al estar sola ese estado era irrelevante…si nadie me mira, ni me desea; desnuda no pesa, no es nada.

-Un momento… parece que el timbre suena, tendré que vestirme-

febrero 14, 2006

Donde nada pasa hay una pista de aterrizaje para el desastre (Parte 5)

Una común capa grasosa cubría la barra, los saleros, la caja metálica de las servilletas.............................
El pequeño Sawyer limpiaba todo con el mismo trapo; desde el café derramado por clientes torpes, hasta la bola de pelos escupida por algún gato.

-¡Despabílate muchacho! ¡¿Qué tienes ahora?!-
-Nada… es uno de esos días.... no tengo ganas de hablar-
-¿Hay otro tipo de días para ti?- Para Eliseo tratar con Sawyer era incomodo, y odiaba esa incomodidad que lo hacía sentir sin autoridad y control, como resultado gritaba mucho -¡Esa exposición de orquídeas es una maldición!-

El café Hera estaba desierto, la exposición “Rarezas en Orquídeas” estaba a solo una cuadra, y todos los asiduos clientes del lugar (en un fenómeno extraño) habían cambiado los pequeños asientos individuales del café, por un boleta de entrada al lugar; y todo sin ponerse de acuerdo, de eso estaba seguro Sawyer, porque rara vez cruzaban palabra entre si.

-¿Qué tienen de genial esas flores?... (suspiro)…solo porque son raras y escasas-
-Quizá sea solo un pretexto- murmuró Sawyer mientras utilizaba aquel trapo para limpiar la parte blanca de sus converse.
-¡¿Pretexto, de que?! o ¡¿Para que?!-
-Acéptalo, la buena vida es un concepto que se aplica para muy pocos, el resto (nosotros) debemos fastidiarnos. Hacer cosas que no nos gustan, para comprar cosas que no necesitamos y aparentar algo que no somos. Nuestros clientes se sienten culpables... pero ver orquídeas.... los entretiene, ahora tienen el pretexto perfecto e ideal para hacer algo que comúnmente no harían...Algo que los haga alejarse de lo que no son- Nada de lo anterior lo dijo en verdad, solo lo pensó mientras que Eliseo lo miraba exacerbado. El pequeño Sawyer amaba las frases inconclusas, las ideas flotantes en el limbo. Dejar las cosas a medias, era para él como dejar las puertas abiertas para que la vida mejorara.

-¡Bien muchacho, bien, ahora sé que amas las orquídeas.Pero porque no mejor sales y traes algunos clientes!-

Sawyer salió del café echando un vistazo a la exposición de orquídeas. Un olor excepcional viajaba por el aire, parecido al de un perfume… un perfume que remonta los recuerdos más placenteros de toda una vida.
-Tengo el aroma, solo me falta el recuerdo- Pensó, mientras seguía con la mirada a una hermosa chica que interrumpió en el paisaje, sutíl como la hoja de un cerezo en una película japonesa.
-Regálame una de esas donas-
-¿De cuales?-
-Las glaseadas. Pero debo decirte, mi bello joven, que no podré pagarte con dinero-
-¿De que me hablas?
-Si me das una, te dejo ver mi ropa interior-
-[…]


De haber sabido que ella desaparecería para siempre, no habría visto su ropa interior. La abría abrazado y llevado conmigo a cantara karaoke, o quizá a correr al parque y hubiéramos metido los pies en la única fuente existente de la ciudad.
-Definitivamente; ver su ropa interior es lo peor que pude haber hecho, porque ahora deseo más que nada lo que no hay forma de tener.

enero 24, 2006

Donde nada pasa hay una pista de aterrizaje para el desastre (Parte 4)

Literatura perversa, Arqueología, Manualidades con fieltro, Yoga, Historia de la Filosofía Griega, Curso de Guitarra Express, Noticias de Brodway, Mitos y Leyendas de países nórdicos, Cocina vegetariana, Mundo Felino, Vestidos de Novias, Curso de Photoshop, Anime, Revista Vaquera, Glamour, Política Nacional y Exterior, Alebrijes en siete pasos, El manual del dj, Picasso por números, Casos famosos, Insólito, Archie, Pornografía corriente, Pornografía con clase, Chismes, Dietas, Autos, Decoración de interiores, Manual de Carreño portátil, Adornos navideños… estos últimos tenían descuentos. Era obvio que en este lugar, la infinidad de títulos sobre pasaban mi interés.

Solía ir al ese estanquillo a comprar el periódico local por las mañanas y por las tardes volvía por el BLESK.

-¿Sabe que el Sr. Olivares solo trae el BLESK por usted?- No reconocí la voz de la persona que preguntó, ni tampoco su rostro, mas sin embargo me habló con tal familiaridad que al instante me incomodó. Hay muchas cosas que me molestan últimamente.
-Lo pensé una vez, pero luego imaginé que en una ciudad de 600,000 habitantes debía haber alguien más que supiera hablar en checo- le dije.
-Pues no…. por lo menos en esta colonia- No creí que ese último comentario ameritara una respuesta; así que saqué un billete de 100 para pagar, al verlo, la joven cambio por completo su actitud para recibir el dinero, era obvio que no era buena con los números y seguramente habría sacado una calculadora de no haberla estado mirando. Imaginé las innumerables veces en la que de niña, se debió haber sentido apenada por pasar al pizarrón en la clase de matemáticas. Tenía esa cara. Al terminar, me entregó el cambio y puso el BLESK en una bolsa.
-Debería dejar de comprar esa revista, no tiene idea de cuanto se estresa en Sr. OIivares por conseguirla, un día me hizo ir hasta el otro extremo de la ciudad para comprársela a la competencia, pero aún así al Sr. Olivares parece no importarle, tengo entendido que la aprecia mucho, pero por eso mismo debería tener más consideración con bla, bla, bla….

Ludvik compraba el BLESK varías veces a la semana, para leer nuestros horóscopos (horoskopy) Me decía que el periódico era una porquería pero hablando de horóscopos era en el único que confiaba, ya que supuestamente había conocido a la gitana que trabajaba para ellos.

-¡Una gitana haciendo horóscopos para un periódico checo!- ni por un segundo lo creí
- Fue maravillosa conmigo, porque me dijo donde encontrarte-
-¡Eres una farsa, tú no crees en las predicciones, ni en los astros!-
-Cierto, pero por otro lado, estas aquí-


…bla, bla, bla quizá si solo viene por él lo Martes, podríamos llegar a ese acuerdo ¿Es tan importante el BLESK para usted?- la empleada estaba un poco colorada de las mejillas cuando terminó.

-Piensa un poco, el Sr. Olivares cumplió 87 años la semana pasada y como auto-regalo, se compró una nueva bicicleta, yo no me arriesgaría a cambiar nada en su vida; así trabaja el destino, si te mueves lo suficientemente lento e igual, el destino termina por olvidarte y puedes vivir en paz largo tiempo -

- Le diré, que yo siempre he pensado lo contrario-

enero 16, 2006

Donde nada pasa hay una pista de aterrizaje para el desastre (Parte 3)

Salí de la regadera corriendo en busca de una toalla, mientras que los poros de mi piel, en su propio asunto, saltaban sometidos por el frío; y la toalla estaba perdida, en la lejanía de una gaveta.
Era el primera atardecer del año, así que pensé en ir comer al café Hera y de paso disculparme con el pequeño Sawyer (así llamaré al mesero de ahora en adelante) por no salir del café hasta la 1:00 am de hoy, orillada por la necesidad de fastidiarlo. Al no tener problemas con el orgullo, pedir disculpas es una buena excusa para socializar; además al despertar, pensé que cualquier cosa problemática con la que mi mente se hubiese entretenido los pasados doce meses, hoy estaba anulada. Soy una mujer nueva.

enero 09, 2006

Donde nada pasa hay una pista de aterrizaje para el desastre (Parte 2)

- Falta poco para las doce ¿No debería irse a casa?- dijo mientras llenaba por sexta vez mi taza de café.
- ¿Porque? No es tan tarde, además vivo cerca de aquí-
- Pero es fin de año y...- calló cobardemente.
- Y ¿Qué? -
- Sería mejor si...(suspiro) olvídelo, no debería estar diciendo esto -
- Pero si no estas diciendo nada- El joven mesero comenzó a limpiar la barra como para hacerse olvidar, pero tenía un par hoyuelos en la mejillas, iguales a los de Sawyer, los cuales me hacían difícil el ignorarlo (¿Qué quien es Sawyer? Nadie importante, solo el "tipo rudo" en la serie Lost)
-Vamos, continua; que comienzo a divertirme - le sugerí.
- No -
- Me importa poco que no quieras, termina lo que comenzaste...¡No me había puesto a pensar en el estupido fin de año durante todo el mes, y ahora vienes a unas horas de que culmine, solo a fastidiar mi hazaña!-
El joven volteo a verme frunciendo el ceño, como burlandose de mi endeble amenaza.
- Mire a su alrededor Sra, esta vacío...Quiero cerrar, eso es todo-

enero 07, 2006

Donde nada pasa hay una pista de aterrizaje para el desastre (Parte 1)

El sonido y la luz del café Hera, era propicio para que cualquier persona carente de compañía se sintiera en complicidad con otros solitarios.
Las mesas eran tan pequeñas que parecían hechas para escupir a cualquiera que intentara ser el segundo en la mesa. Sin embargo ahí estaba, la siempre leal barra, que solía tener un código de conducta: Si el café posaba del lado izquierdo del individuo, éste confirmaba su falta de interés por socializar, pero si el café se colocaba del lado derecho se entendía que la persona estaba pasando por una buena racha y hablar no le parecía tan malo.
Yo estaba en la barra , con el café en el lado izquierdo, no porque intentara evitar la conversación, sino porque era zurda.