junio 10, 2008

Sí, la lluvia se llevó el barco de papel.


La lluvia tiene algo. El sábado mientras un grupo de personas se protegía de la lluvia bajo una carpa (después que un lastimoso concierto fuera cancelado), podía observarse en todos una sonrisa.

Una combinación entre ansiedad, por ver como la tormenta se intensificaba (y como los guaraches y convers comenzaban a empaparse) y éxtasis, como de niños que dejan sus ejercicios de matemática, para ver las gotas de agua correr a través de la ventana de un aula.

Alguien gritó, Vamos a morir, y todos rieron. Cinco minutos después la carpa comenzó a vencerse debido al agua acumulada en tres de sus cuatro esquinas, diez minutos después la gente corrió entre la lluvia antes de que se desplomara por completo. Desde ahí la travesía fue individual.

1 comentario:

señor gama dijo...

que chida foto...