


Los días se fuman extraños. La adrenalina del cuerpo es pastosa e incluso tengo visiones. ¿Se deberá acaso a que escucho los inevitables pasos de la Srta. Destino? Ooooh cuanta divagación. Les diré que mientras escribo estas lineas en mi labios se posa una cigarrillo sin encender, a pesar de que tristemente no fumo, debido a que como gran parte de la sociedad estoy sumergida en la reciente y absorbente cultura fitness. Pero eso no me impide tener el Marbolo Blanco en mi boca, en espera de provocaciones para encenderlo.